lunes, 10 de enero de 2022

Brownie Saludable 2.0

 



¡Muy buenas tardes!

Hoy os traigo una variación de mi anterior receta de Brownie de chocolate sin azúcar, pero esta vez también sin edulcorantes, ya que cuantos más ingredientes naturales podamos priorizar a la hora de elaborar recetas muchísimo mejor.

Es una receta sencilla, con posibilidad de cambiar unos ingredientes por otros e incluso del método de horneado.
Yo usé la olla de cocción lenta para hornear mi brownie, de ahí que el aspecto no sea tan bonito como quedaría en el horno, pero vais a ver que ambas dos opciones son posibles dando como resultado un bizcocho super chocolatoso, jugoso y tierno a la vez.

Receta para 2 raciones

  • 1 plátano maduro
  • 2 dátiles (u otro plátano aunque quizás aporte ya algo de sabor a la receta final)
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de leche o bebida vegetal
  • 4 cucharadas de harina integral (yo usé de espelta, pero podéis usar de trigo, de avena...)
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 cucharada de levadura para bizcochos
  • 1 onza de chocolate (yo usé del 85%)
  • 2 nueces enteras
Pasos a seguir

  1. Colocamos todos los ingredientes salvo las nueces y la onza de chocolate en el vaso de la batidora y hacemos una pasta densa.
  2. Añadimos las nueces troceadas y removemos..
  3. Colocamos en nuestros moldes (individuales o uno más grande) y colocamos por encima los trocitos de la onza de chocolate
  4. Horneado:
     
- Horno tradicional: Horneamos a 180º durante aprox 15-20min (hasta que al pinchar con un palillo salga limpio).

- Olla de cocción lenta: precalentamos 30-60 min a temperatura alta y después metemos el molde dentro de la cubeta, ponemos un trapo en la superficie de la olla sin que toque el bizcocho y tapamos (para que la humedad generada no caiga en nuestro bizcocho sino que se quede retenida en el trapo)
Olla de cocción lenta

                            
Cocinamos a temperatura alta aprox 60-90 min dependiendo del tamaño de nuestra preparación. 
Usaremos el truco del palillo para pinchar el Brownie y ver si está cocinado.

Y no tiene más, así de sencillo.

Podéis prepararlo en un momento después de cenar y tener un desayuno goloso y saludable al día siguiente.
En casa teníamos todavía nata montada del roscón de Reyes y se me ocurrió gastarla rellenando el Brownie con ella...y locura absoluta.


Desayuno Deluxe de Domingo.
 

Espero que os haya gustado, y como siempre, si la hacéis, me hará muchísima ilusión ver vuestras creaciones en las redes sociales. ❤
Y si queréis preparar opciones tan ricas como ésta, os espero en los cursos habituales de postres saludables que vuelvo a impartir de forma presencial en Zaragoza en el centro Vive! Escuela de salud.

¡Hasta la próxima!

















jueves, 3 de diciembre de 2020

Pastel de pescado

 



¡Muy buenos días!👋


Hoy os traigo una receta sencilla donde las haya pero muy resultona.


Tras unas merecidas vacaciones de verano ruteando por el norte, volvimos felices y con el estómago lleno; ¡ que bien se come por esas tierras! (y muuuy abundante).


Uno de los muchos platos que probamos fue el famosos pastel de cabracho, y es allí donde comenzó mi curiosidad por emular un plato similar con el pescado que tenemos por aquí.


Esta receta la podéis hacer con pescado fresco ( previamente cocinado) o como en mi caso, tras hacer una sopa con espinas y cabezas que teníamos por el congelador, separando la carne de éstas con cuidado de no olvidarnos ninguna raspa.

De esta forma aprovechamos al máximo el pescado comprado.

¡Aquí no se tira nada! 


Es una receta tan sencilla que podéis incluirla como entrante en vuestra cena de navidad.

Nuestro pescado fue una mezcla de salmón, atún y chicharritos, ya que es el pescado fresco que más solemos consumir en casa, pero como os digo, podéis usar el que queráis.


¡Vamos con la receta!


Ingredientes para unas 3 raciones:


-250-300g de pescado (mejor usar pescados azules con más sabor)

-4 Huevos de gallinas camperas

-200ml Nata para cocinar

-100ml Leche entera o semi

-2 Cucharadas de salsa de tomate o tomates secos hidratados o en aceite

- Sal y especias abundantes: pimienta molida, ajo y cebolla en polvo y pimentón.


La preparación es sencilla; simplemente lo ponéis todo en el vaso de batidora y lo trituráis bien hasta que se convierta en una masa homogénea.

Si preferís una textura menos fina en la que se note más el pescado, podéis dejar una parte del pescado sin batir y añadirla a la mezcla al final.

Colocamos la mezcla en un molde alargado de silicona (si no es de silicona o está viejete, untad un poco de mantequilla en las paredes para que no se pegue).

Lo colocamos en el horno al baño María o en una olla de cocción lenta al baño María.

Cocinamos hasta que cuaje y haya crecido, aunque una vez lo quitemos de la fuente de calor el pastel bajará y se compactará un poquito.

Podéis comprobar que está cuajado pinchándolo con un palillo y ver que salgo seco.


¡Y listo!


Lo dejamos templar o enfriar por completo y ya podemos disfrutar de nuestro pastel de pescado acompañado por una guarnición vegetal o untado en una tostada como entrante.

Aguanta sin problema varios días en la nevera tapado.

Espero que os animéis a prepararlo y como siempre, si me decís que os ha parecido y/o me mandáis vuestras fotos …¡mi orgullo seguirá creciendo!😍

viernes, 10 de abril de 2020

Torrijas de Semana Santa saludables 2.0



¡Muy buenos días!

Han pasado ya 3 años desde que publiqué mi primera receta de una versión mucho más saludable de las típicas torrijas de Semana Santa; y  aquí me hallo de nuevo versionándolas para hacerlas más sencillas que la primera versión que iban horneadas.

Desde luego, nadie hubiera imaginado por aquel entonces que este año la Semana Santa la pasaríamos todos nosotros en casa.

¿Soy la única que exigiría que el puente de la Semana Santa se posponga a Junio? ojo que no es una excusa para volver a comer torrijas, que nos conocemos.

La verdad es que nunca fue un postre que me gustase mucho. Esa sensación de morder un producto blando que rebosa aceite y que te impregna los labios de grasa siempre me ha dado mucho repelús, por no hablar del hecho de que vaya rebozado en azúcar.

Por ello, esta receta puede no gustar a los más tradicionales, pero a mí me encanta y espero que a vosotros también os guste. 

Unas torrijas sin azúcar añadido, hechas con pan de calidad y con muy poca cantidad de aceite; aptas para diabéticos, personas que han reducido su consumo de azúcar y para personas que quieran comer torrijas más días (sí, las tradicionales deberían ser de consumo muy ocasional).

También es versionable para veganos, sustituyendo la leche por una bebida vegetal y el huevo por lino molido mezclado con agua o con harina de garbanzo mezclada con agua a modo de huevo batido.

Puestos a usar una bebida vegetal, yo elegiría la bebida de avena, ya que es naturalmente dulce y le dará un toque muy rico a la receta.

Yo he preparado mi propio pan brioche semi-integral, pero podéis usar una barra de pan que tengáis por casa o incluso tostadas.

Si usáis pan recién hecho o comprado, os recomiendo dejarlo cortado la noche previa para que se endurezca un poco y no se os deshaga cuando lo mojéis con la leche.

¡Vamos entonces con la receta!

Cantidades para aprox 1/2 barra de pan

  • 500 ml de leche o bebida vegetal 
  • 1 o 2 huevos
  • Ralladura de medio limón
  • Una rama de canela o canela en polvo
  • Edulcorante apto para cocinar (yo he usado eritritol granulado)
  • Aceite de oliva virgen o virgen extra
Pasos a seguir

  1. La noche previa o unas horas antes de preparar nuestras torrijas, haremos la infusión de la leche con el limón y la canela.
En un cazo ponemos la leche junto con la ramita de canela (o la canela en polvo) y la piel del limón hasta que hierva. 
En ese momento bajamos a fuego medio y mantenemos removiendo durante 5 minutos.
Si no tenéis claro si vuestro edulcorante resiste altas temperaturas, yo os recomendaría añadirlo una vez la mezcla esté fría, para someterlo solo a la sartén.

En un principio os va a sobrar leche, pero es mejor que sobre y que podáis guardarla en la nevera por si queréis hacer más torrijas en otro momento.




       2.      Batimos un huevo y comenzamos con la preparación de las torrijas en este orden:

                    -Remojamos por los dos lados nuestra rebanada de pan hasta que haya absorbido el        
                     líquido y tenga una textura blanda pero sin llegar a romperse.

                    - Pasamos por el huevo batido por ambos lados

                    -En una sartén caliente antiadherente y  ligeramente engrasada ponemos nuestra torrija y                       tras unos segundos le damos la vuelta para que el huevo se cuaje y se doren bien.





         3.  Para acabar, podemos espolvorearles por encima más canela y un poquito de edulcorante granulado.
Los edulcorantes son más dulces que el azúcar, por lo que deberéis echar una pizca y no rebozarlas como en el caso del azúcar, sino no os las podréis comer.

¡Y listas!

Nuestras torrijas de Semana Santa para disfrutar en la terraza, en el jardín o en nuestro salón solos o en compañía.

Mucho ánimo para todos, esto pasará.
Mientras tanto, endulzaremos de una forma más saludable estos días.

miércoles, 24 de abril de 2019

Bizcochitos saludables con solo 2 ingredientes


¡Muy buenos días!

Hoy os traigo una receta tan sencilla que sorprende el resultado tan delicioso que obtenemos con solo dos ingredientes y los toppings que le queramos poner.

Es la receta de unos bizcochitos que están hechos sin harinas, usando solo fruta y huevo, sin añadir azúcar; por lo que es ideal para personas celíacas, para hacer con niños (por su facilidad) y para incluir en cualquier momento del día que tengamos algun antojillo dulce o incluso para un aporte rápido de fruta antes o después de practicar deporte.

Llevaba con la receta en mente bastante tiempo y cuando ví que varias cuentas de instagram la realizaban me animé a ello y el resultado es realmente sorprendente.

Inclusive podéis prescindir del horno y usar el microondas, eso sí, el resultado no es tan bonito, pero el sabor y la textura es la misma tras dejarlo reposar en el frigorífico.

¿Nos ponemos a ello?

Ingredientes para 3 bizcochitos:


  • 1 plátano grande maduro
  • 1 huevo L
  • 1 cdita de cacao puro en polvo y canela   (podéis añadir los extras a vuestro gusto)
Pasos

Tan sencillo como batir todo junto, añadirlo a unos moldes de silicona y hornear hasta que cuaje.
En mi horno estuvieron a 180ºC aproximadamente 8 minutos.

Microondas: 3- 4 minutos a máxima potencia y dejar enfriar completamente antes de desmoldar.

En ambos casos guardaremos en la nevera dentro de los moldes hasta el momento en que los vayamos a consumir.
Yo le añadí una cremita casera de cacao con la que estaban aun más ricos (cacao puro en polvo + bebida de avena o leche a consistencia), pero así solos están deliciosos; parece mentira que solo lleven esos ingredientes!







¡Casi dan pena comérselos!

Como siempre digo, una alimentación saludable no está reñida con disfrutar de la comida y la elaboración de platos tanto dulce como salados deliciosos.

Podéis ver también la receta, etiquetadme en ella si la hacéis o comentarme vuestras dudas a través de instagram  <3

jueves, 18 de abril de 2019

Pudin de pan



¡Buenas buenas!

Seguimos con las recetas dulces, y es que estos días me ha dado por probar recetas que tenía guardadas y que por fin han visto la luz.
Lo mejor de todo es la sencillez de los ingredientes y de la preparación.

¿Nos ponemos a ello?

Esta vez os traigo un pudin de pan, es decir, una mezcla entre un bizcocho húmedo y un flan hecho con pan y con un toque especiado riquísimo.
Como no lleva harina salvo la propia del pan, es fácilmente adaptable para personas celíacas, en las que el pan que usaremos será sin gluten, y el resto de la receta la seguimos tal cual aparece.

Próximamente tendremos también versión vegana (la tengo en mente para probar tras las vacaciones de semana santa).

Ingredientes para una ración XXL (mejor para compartir):


  • 60g de pan (mejor si es integral y de buena calidad, para un mayor aporte de sabor)
  • 1 huevo L
  • 140ml de bebida de avena (podría usarse leche, pero la bebida vegetal aporta también dulzor)
  • Edulcorante al gusto (yo usé un sobrecito de sacarina)
  • Canela en polvo, ralladura de limón y naranja.

Pasos

    1. Ponemos el pan cortado en trozos  pequeños en un plato donde le agregaremos la mitad de la bebida vegetal hasta que se ablande.


    2. En la otra mitad de la bebida añadimos el huevo, el edulcorante, la canela en polvo, la ralladura de 1/3 de limón y la de 1/2 naranja pequeña. Batimos todo y lo colocamos en un molde junto al pan que hemos dejado previamente en remojo.




    3. Con nuestro horno a 180ºC cocinaremos al baño maría durante 25 min aproximadamente (tendrá que estar cuajado.

Si queréis un toque más dulce podéis añadir en la base una mezcla de dátiles triturados con agua a modo de caramelo.

¡Y listo!

Fijaros que apetitoso y que textura, firme pero jugosa. Yo le añadí por encima mi habitual crema de cacao, mantequilla de anacardo 100% y unas avellanas picadas.


Por supuesto que podéis comeroslo todo y estar saciados medio día (hablo desde el conocimiento), pero lo más razonable será dividirlo en dos o hacer más cantidad y tomar una porción.

Ideal para un postre de celebración diferente o para cualquier día que os apetezca.

¡Hasta la próxima receta! :)


  Podéis seguirme también en --> instagram y preguntadme directamente o etiquetadme en vuestras creaciones.

martes, 29 de enero de 2019

Seitán de legumbres




¡Muy buenas!

Me paso por aquí para publicaros la receta estrella del fin de semana pasado, ésta vez toca darle protagonismo a la proteína vegetal con un producto apto para veganos (y para todo aquel que se anime) con un añadido poco usual en la receta original del seitán.

Y hablo de algo tan sencillo como añadirle una mezcla de legumbres a la masa, convirtiéndolo en un producto mucho más nutritivo, no solo por los nutrientes que aportan las legumbres sino porque también añadimos proteína de buena calidad, a diferencia de lo que sería el gluten de trigo.
En este caso, y por la combinación de legumbres elegidas tenemos proteína completa (gracias a la soja y a los garbanzos).

La receta original es de Miriam; autora del blog de cocina mostaza y media, una auténtica visionaria de la cocina vegana. Os animo a visitar su blog o su instagram porque no tienen desperdicio. Así que lo primero darle las gracias y ahora nos ponemos manos a la obra con mi versión! Una fusión de su receta con la mía propia del blog.

Receta para aprox 6 raciones:


  • 50g de legumbres (yo usé 10g de lenteja roja, 25g de garbanzos y 20g de soja roja)
  • 100g de cebolla cruda
  • 15g de pisto (valdría también salsa de tomate con pimiento)
  • 1 Cda de levadura de cerveza (opcional pero añadimos más nutrientes)
  • 1 ajo fresco
  • Pimienta molida
  • 1 hojita de albahaca (no se aprecia pero dará vidilla al conjunto)
  • 30g de aceite de oliva virgen extra
  • 3 Cdas de salsa de soja (yo la de Lidl)
  • 100g de agua
  • 125g de gluten
Pasos a seguir:

  1. Dejamos nuestra mezcla de legumbres durante toda la noche en remojo cubiertas con suficiente agua.
  2. Al día siguiente desechamos el agua de las legumbres y las echamos en crudo en el vaso de la batidora junto con la cebolla, el pisto, la levadura de cerveza, el ajo, las especias y los líquidos. Todo salvo el gluten.
  3. Una vez triturado vertemos nuestra masa en un bol y añadimos el gluten mientras removemos con una cuchara.
  4. La mezcla irá cambiando de textura, y aunque seguirá siendo moldeable, cogerá más cuerpo.
  5. La cocemos al vapor durante 1h u 1h 30 min dándole la vuelta a mitad. Veréis que se oscurece y se endurece.
  6. Dejamos enfriar y ya podemos cortarla y congelarla en raciones para tenerlo listo cuando nos apetezca!


Es un seitán diferente al habitual, con una textura menos gomosa y con un sabor delicioso gracias a las legumbres y especias.
Nosotros lo salteamos junto con cebolla, calabaza y boniato. Añadiendo pimienta molida, ajo en polvo y una pizca de Ras al hanout. El seitán chupa los sabores y está increíble! Habrá que seguir experimentando con esta maravilla.





Podéis usar otra mezcla de legumbres, un solo tipo, variar las especias...sois libres de hacer vuestras propias versiones! La cocina es un sin fín de posibilidades.



domingo, 23 de diciembre de 2018

Crema de castañas




¡Buenos días de domingo!

Ya solo queda un día para la nochebuena y yo os traigo otra propuesta para acompañar platos; dulce y saludable.

Una rica crema de castañas.

Realmente no sabía si subir la "receta" porque en verdad son solo dos pasos. Pero es cierto que muchas veces desconocemos como hacer alguna preparación y por sencilla que sea siempre viene bien tener una orientación. O quizás si no fuese por la publicación tampoco se nos ocurrirían recetas que por sencillas que sean no las habríamos pensado.

Por eso hoy os traigo esta rica crema con un sabor dulcecito y cremoso.

¿Qué necesitamos?


  • Castañas
  • Bebida de avena (sin azúcar añadido)
Pasos a seguir

  1. Pelamos las castañas (no hace falta quitarles la piel interior si está muy pegada)
  2. Colocamos las castañas en un cazo con agua y hervimos hasta que estén blandas y se desprenda la piel.
  3. Pelamos las castañas por completo y las colocamos en el vaso de la batidora.
  4. Batimos junto con la bebida de avena hasta conseguir el espesor deseado. Lo ideal es ir añadiendo la bebida poco a poco.

¡Et voilà! Nuestra crema de castañas lista para usar.
No hace falta añadir azúcar porque ya la castaña al cocerse tiene un sabor más dulce, y al añadir la bebida de avena también le aportamos dulzor de forma natural.

Podríamos añadirle canela, cacao... lo que se os ocurra.

La guardáis en un bote hermético y os dudará aprox una semana en la nevera.

Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla en sustitución de una de estas cremas típicas a base de grasa y azúcar.

¡Felices fiestas a todos!


jueves, 20 de diciembre de 2018

Mermelada de frambuesa





¡Buenas tardes!

Estamos a un tiro de piedra de las Navidades y con ellas las temidas comidas de celebración.
Por ello os traigo un complemento saludable a lo que podría ser un postre Navideño como a cualquier otro del año.

La idea es ofreceros recetas saludables ricas, fáciles y con la menor cantidad posible de azúcar, que en el mejor de los casos no llevará, como esta mermelada tan resultona que os traigo hoy.

Puede que sea la receta más sencilla y rápida del blog, con que si os apetece probarla, que la excusa no sea el tiempo!
Sería también una opción ideal para tenerla en la nevera y añadir una cucharadita en un yogur natural sin azúcar, así le damos un toque de frambuesa.


Receta para aprox 1 vaso:


- 200 g de frambuesas
- 8 g de semillas de chía
- Opcional: edulcorante
Yo he usado stevia líquida; esta en concreto solo lleva extracto de stevia, no va mezclada con ningún otro edulcorante problemático.


Podéis hacer la receta con otras frutas, con las frambuesas al ser un poquitín ácidas yo le añadí un poquitín de edulcorante, pero se podría también añadir un dátil en el momento de batir la fruta (yo lo decidí ya tarde) o hacer mezcla de frutas.

He usado la cantidad equivalente a una cucharada de azúcar, que con este formato de stevia equivale a 16 gotitas.
Sigue teniendo ese toquecillo ácido pero con un ligero dulzor muy rico. 

Pasos a seguir:

  1. Batimos la fruta y la echamos a un cazo a fuego alto. Cuando comience a hervir bajamos el fuego al mínimo y removemos durante 5 min.
  2. Añadimos las semillas de chía (una vez hecha no se notan) y seguimos removiendo a buego bajo durante 10 min más. Comenzará a espesar; es cuestión de separarlo del fuego en el momento en que nos guste de espesor, pero hay que tener en cuenta que una vez enfría se espesa un poco más.
        Yo rellené un vasito pequeño y metí el resto en otro para usarla al día siguiente.





Si queremos hacer conserva de nuestra mermelada, es tan fácil como llenar un bote de cristal estando la mermelada muy caliente y dejarlo bien cerrado boca abajo para que se haga el vacío.
Podéis ver el (facilísimo) proceso en la receta de la conserva de tomate.

¡Y listo!

Así de fácil, no me digáis que no da gusto ver recetas tan sencillas.
Si queréis más cantidad simplemente es cuestión de doblar cantidades.

Y ya solo quedaría disfrutarla. Yo la he probado en un gofre (receta aquí) junto con mantequilla de cacahuete 100%. Es una mezcla espectacular!
Para la superficie de una gelatina tipo cheescake también está más que aprobada :)

Si os animáis a hacerla quiero ver donde la habéis puesto! podéis escribirme por aquí o etiquetarme en Instagram en mi cuenta personal.

La próxima receta también será un untable, y hasta aquí puedo leer! Que paséis unos buenos días.







jueves, 6 de diciembre de 2018

Tarta de queso




¡Muy buenos días!

Estamos ya a las puertas de un muy esperado y bien merecido puente, así que a una servidora desde esta tarde hasta el lunes por la mañana no le vais a ver el pelo salvo para subir alguna foto a mi instagram del viaje que tanto ansío.
Eso sí, el lunes en consulta volvemos a la normalidad pero mucho más descansada y relajada. Todo el mundo necesita desconectar ;)

No quería irme sin antes pasarme a dejaros la receta de esta tarta de queso que preparé el fin de semana pasado para el cumpleaños de mi padre.
La decisión de que receta hacer no fue nada complicada, os explicaré como fue:

- Papá ¿que quieres que te regale para tu cumpleaños?
- ¡Una tarta de queso!

Su tarta favorita, la pide siempre que vamos a algún sitio, la pide en sabor de helado...así que ahora tocaba buscar la receta y ponerme manos a la obra.
Nunca había hecho una, y por lo que ví en internet era coser y cantar, eso sí, azúcar y queso malo a porrón, así que había que versionarla un poquito ¿No creeis?si se hace, se hace bien.

Me sorprendió bastante que en todas las recetas se usase como base queso philadelphia, pero yo quería queso queso, así que me hice con queso brie que es tipo cremoso y pensé que podría ajustarse a lo que quería.
También puede usarse queso tipo camembert y similares, aunque de momento no me ha dado para probar más opciones.

Segundo ingrediente: el azúcar.

Actualmente no uso azúcar en mi recetas salvo que se necesite en una pequeña cantidad y no suponga una gran ingesta; siempre uso frutas maduras,  secas (dátiles) y a veces stevia líquida, pero al ser una receta nueva y no tener controlados los sabores y ser una tarta de queso, las frutas le iban a modificar el sabor, por lo que opté por usar sacarina en polvo, total, por usarlo una vez cada mil no hay problema alguno en dar sabor "artificial" a los alimentos.

Huevos camperos, buen queso, yogur natural ecológico, sin azúcar...¿Pinta bien verdad? pues fue un éxito! por eso me encuentro hoy aquí compartiendo con vosotros el comienzo de una saga de recetas "navideñas" aunque siempre recomiendo que para lo que es el postre de grandes cenas (como la del 24) son mejores opciones postres que no llenen tanto, para favorecer la digestión en estos días y no acabar con malestar.
Tenéis muchas opciones ya publicadas y otras que irán llegando, pero de momento vamos con nuestra tarta.



Ingredientes para un molde de aprox 20cm:

- 400g queso cremoso (yo queso Brie)
- 4 huevos camperos
- 1 Cda de harina (yo de avena integral)
- 1 yogur natural entero (yo ecológico carrefour)
- 9 sobrecitos de sacarina en polvo
- Ralladura de medio limón
- una pizca de vainilla (opcional)








Los pasos son batirlo todo junto y echarlo en un molde. ¡Más fácil imposible!

Yo lo horneé unos 15 min a 220ºC pero ir comprobando cuando esté cuajado porque cada horno es un mundo, y además el mío va bastante mal.
Cuando esté listo, apagamos el horno y dejamos la puerta un poco abierta para que la tarta no baje mucho, aunque es normal que baje.


¡Y listo!





Tenemos un postre riquísimo, tanto, que no necesita mermelada por encima porque el propio sabor del queso le da todo lo que necesita. Eso sí, es una tarta bastante contundente, daros cuenta que es todo queso y huevos, así que tenedlo en cuenta cuando queráis repetir y controlad las cantidades.

¡Nos vemos a la vuelta!






Y ya sabéis que si os animáis a hacerla me encanta ver todas vuestras creaciones :) podéis etiquetadme en instagram, en facebook, o incluso podéis contactarme para cualquier duda!



domingo, 4 de noviembre de 2018

Masa de pan 3 en 1 integral con masa madre


¡Hola de nuevo!

Ya no sé cuando fue la última vez que publiqué en mi blog una receta madre mía.

Desde que dejé de tener tiempo libre y descubrí instagram, donde puedes subir fotos al instante con una descripción ligera, el blog fue muriendo cada día un poquito más.
Pero instagram tiene sus limitaciones, como es la imposibilidad de escribir recetas largas, teniendo que resumir una receta al extremo, por ejemplo.
Así que volvemos al formato de toda la vida, esta vez uniéndolo a mi web personal, a la que podréis acceder a través de la pestaña superior y desde donde la cual igualmente habrá acceso a las recetas.

Retomo el blog con una receta que llevaba tiempo persiguiendo y que tiene una anécdota graciosa.
Es una variante de la receta del pan 3 en 1 del blog.
Desde que hice por primera vez mi masa madre hace ya casi un año,  llevaba intentado poder hacer pan casero con ella de forma totalmente satisfactoria.
Cogerle el truco a la masa madre tiene su aquel.
Me decidí entonces a versionar el pan 3 en 1; mi objetivo: darle más sabor, % de harina integral y además hacerlo con masa madre, todo un reto.

La anécdota viene cuando haciendo la mezcla de las harinas de la masa (que tenía calculada al milímetro) tuve que hacerla deprisa y corriendo para irme a trabajar y me confundí en la receta, añadiendo muchísima más proporción de harina integral de centeno, lo cual suele dar una consistencia más pesada a las masas e impiden que suban tanto.

Mi gozo en un pozo. Hice la mezcla sin esperanzas y me fuí a trabajar.

Cuando horneé el pan, y para mi sorpresa, el pan no solo subió de una forma maravillosa, sino que además fué uno de los panes más esponjosos y aromáticos que había hecho, así que apunté corriendo lo que recordaba de la receta equivocada para repetirla y valorar si realmente era LA RECETA del pan 3 en 1 definitiva.

Como podréis deducir leyendo este post, lo fué, así que os la comparto por aquí por si os animáis a hacerla y probar también la masa madre (tenéis muchas recetas por internet para elaborarla), y sino, siempre podéis probar usando la cantidad de levadura que lleva la receta del 3 en 1 original, pero seguramente pierda sus propiedades aromáticas, digestivas y de elasticidad de la masa.

Ingredientes para aprox 10-11 panecillos o una super barra/hogaza:


  • 100 g de masa madre
  • 450g de agua
  • 150g de harina de centeno integral
  • 80g de harina de trigo blanca
  • 400g de harina de trigo de fuerza integral
  • 14g de sal
  • 1 cdita de eko (opcional, también sirve malta)
  • 2-3g de levadura (de cubito)
Si no usáis masa madre podéis probar sustituyéndola de la receta por  50g de agua y  50g de  harina de centeno integral y doblar la cantidad de levadura a 6g (abajo os comparto la receta que yo seguí para hacer inicialmente la MM).


El primer paso es el único diferente a la receta original:
Sacáis vuestra masa madre de la nevera y le añadís 50g de agua y 50g de harina de centeno integral y la dejamos que doble su volumen (en invierno la mía tardó 1 día y medio), a este paso se le conoce como activar la masa madre.
Una vez haya subido, usáis 100g de masa madre activa y guardamos el resto en la nevera  para otra vez (de esta forma siempre vamos conservando la misma masa de forma indefinida).

Añadimos el resto de ingredientes y seguimos los pasos de la receta original.
Como esta receta está pensada para que la masa repose en la nevera hasta varios días tras preparla yo añadí igualmente levadura para que subiese en la nevera (otro día tendré que probar únicamente con la masa madre para ver como se comporta).

A la hora de formar los panecillos, el método sería el mismo que con una barra grande pero a pequeño formato.
¿A qué el resultado es mono? Ideal para llevarlos a una comida y ser el rey de la fiesta!





Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla porque es realmente fácil de hacer y súper resultona.

¡Nos leemos en breves!








*Hace ya más de dos años que intenté por primera vez y de forma fallida hacer la masa madre.
No se que pasó, pero hasta en dos intentos fallidos no hubo forma, hasta que finalmente fué en instagram cuando ví en la publicación de una mujer panadera que compartía su receta cuando me volví a animar y esta vez si funcionó!
Tenéis miles de recetas en internet, pero os comparto el link que yo seguí por si queréis una referencia.
Instagram que podéis visualizar aunque no tengáis cuenta. La receta de la masa madre la tenéis en destacados (unos círculos que aparecen con títulos).
Espero que os sirva y que me comentéis pronto! también podéis eviarme vuestras fotos por redes sociales para ver vuestras creaciones; siempre me hacen mucha ilusión cuando me contactáis.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Salchichas especiadas




¡Buenos días!

Hoy os traigo una receta un poco diferente, pero no por ello menos valiosa que cualquier otra.
Hoy la propuesta es la receta de unas salchichas veganas, es decir, sin ningún ingrediente de origen animal.
Son ideales para toda la familia, tanto para una cena acompañando un rico y calentito puré de calabaza (como fué mi caso), como para tomar a la hora de la comida de segundo plato.

Podéis preguntaros de donde obtendríamos las proteínas con este plato, y la respuesta es bien sencilla; del gluten de trigo.
El gluten de trigo es la proteína de la harina; es ese compuesto que confiere a las masas elasticidad, por lo que es muy usada en la cocina vegana/vegetariana para elaborar platos preparados tipo hamburguesas, salchichas, seitán...para unir la masa y aportar más cantidad de proteínas.

Es importante destacar que el gluten de trigo no es una proteína de muy buena calidad, por lo que sería idóneo no tomarlo de forma aislada e introducir en el plato otros ingredientes como legumbres, frutos secos, semillas... y como siempre, no abusar de éste tipo de platos para todos los días (hay personas que cambian su alimentación a vegana/vegetariana y de primeras se alimentan a base de éste tipo de productos del súper; llenos de aditivos, conservantes, grasas refinadas, etc).

¿Dónde comprar el gluten de trigo?
Podéis comprarla en la zona eco de Alcampo o en tiendas especializadas (yo en Zaragoza lo compre en "El colmado con luz y alma" donde podéis comprarlo al peso).

Vamos entonces con la receta! La ví hace tiempo en la web de dimensión vegana, una web que os recomiendo encarecidamente, y es la segunda vez que la hago; cambiando pequeños detalles he obtenido la receta definitiva adaptada a mis gustos y por eso os la comparto aquí.

Receta para unas 6-7 salchichas medianas

  • 125 gr de gluten de trigo
  • 1 Cda y media de pan rallado (usé pan rallado de hogaza de centeno integral casera. ¡Menudo aroma!)
  • 1 Cda de harina (yo espelta integral)
  • 1/4 de cdita de azúcar
  • 1/4 de cdita de mix de pimientas molidas
  • 1 Cda de orégano
  • 1/2 cdita de sal
  • 1/4 de cdita de comino en grano
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cubito de caldo de verduras* (abajo os explico cual usé)
  • 1/2 cebolla mediana
  • 1/2 taza de agua
  • 1/4 de taza de vino blanco
  • Zumo de 1/4 de limón
  • 1/2 Cda de mostaza
Pasos a seguir

    1. Por un lado vamos a mezclar todos los ingredientes secos y reservamos.

    2. En un vaso de batidora vamos a colocar todos los húmedos (el agua, el vino, el zumo de limón, la mostaza, el cubito de caldo y la cebolla cortada)
Batimos todos estos ingredientes hasta que tengamos una mezcla sin grumos.

    3. Ahora vamos a incorporar ésta mezcla líquida a los secos mientras vamos removiendo hasta que se cree una masa húmeda.
Amasaremos unos minutos hasta que la masa adquiera más elasticidad y todo esté bien integrado.

    4. Y ya simplemente vamos a dividir nuestra masa en porciones que serán nuestras salchichas.
Vamos a darle forma alargada a cada porción de masa y las vamos a enrollar en papel de film mientras les aplicamos tensión en cada giro.




    
5. Llenaremos una olla con agua y un poco de sal y coceremos nuestras salchichas a fuego medio-alto durante aproximadamente 40 minutos.
Cuando pase el tiempo, quitaremos el agua y las sacaremos de cada uno de sus "envases".
Podemos guardarlas en un tupper durante unos cuantosdías o congelarlas y así las tendremos listas para cualquier momento de la semana.






Yo hice una a la plancha y la acompañé de una crema de calabaza con semillas de sésamo
 y una rebanada de pan casero integral para la cena

Están súper ricas! Una forma deliciosa y saludable de disminuir el consumo animal e introducir alimentos nuevos para salir de la rutina y monotonía.

  





*Pastilla de caldo vegetal:
Originalmente la receta contenía pastilla de caldo vegetal, pero no se si estaréis al corriente de la cantidad de aditivos, potenciadores del sabor y demás añadidos llevan.
Así que aprovechando que estaba en Alcampo fuí al pasillo ecológico y las estuve ojeando.
Al final me decanté por éste producto, cuyos ingredientes no están nada mal y no contiene potenciados de sabor (glutamato monosódico) ni aceite de palma.
Así que para alguna ocasión en la que se use para elaborar una receta, ésta sería una buena opción.


¡Pasad buen día!

jueves, 4 de enero de 2018

Roscón de reyes



¡Muy buenas tardes!

¿Cómo van esas navidades? Entramos ya en la recta final y cómo no, con un final por todo lo alto, y no me refiero a otra cosa que el famoso y tradicional roscón de reyes.

Y no podía ser una buena comida de reyes sin otra cosa que no fuese un postre casero, lo más saludable posible.
Pero...¿el roscón es un producto saludable?
El roscón casero, sin abusar del azúcar y con ingredientes de calidad es un producto del que podemos disfrutar (un trocito) sin olvidarnos de que igualmente es un producto de bollería hecho con harina refinada, azúcar y mantequilla, por lo que tomar un trocito junto con una comida en la que controlemos  no va a supone un problema si habitualmente llevamos una vida saludable.

Entonces...¿Casero o comprado?
Que os voy a decir yo! siempre casero cuidando los ingredientes. 
Para que os hagáis una idea, los roscones de la foto proceden de una receta que yo dividí en dos más pequeños y de los que salieron como unas 12 raciones en total.
La receta total lleva 80gr de azúcar (la nata llevaba edulcorante), por lo que aproximadamente cada trozo llevaba 6-7 g de azúcar. Os dejo una foto para reflexionar de la web sinazucar org:



7 g de azúcar comparado con los 28g que contiene el del supermercado (o muchas panaderías).
¿Y los ingredientes? juzgar por vosotros mismos la cantidad tan increíble de porquerías que pueden contener y luego mirad las que contienen esta receta (harina de trigo, leche, huevos, azúcar, levadura, sal, agua de azahar y mantequilla) igualito...





Y suerte si no tiene aceite de palma...

Así que al lío! ¿a cuántos de vosotros he convencido para hacerlo este año casero y pasar de la bollería industrial?
Como solo lo hago una vez al año, la foto de inicio procede del que preparé el año pasado; aunque parezca increíble era el primer roscón de reyes que preparaba! así que creedme cuando os digo que es una receta muy sencilla para todos los públicos.
Las fotos de los pasos son del roscón de este año (2018) y que yo dividí en dos para hacer dos roscones más pequeños.
Añadir que la receta es la del roscón de reyes de Ibán Yarza de su libro "pan casero"

Ingredientes para un roscón grande:

Prefermento 


  • 90 g de harina de trigo
  • 50 g de leche
  • 2 g de levadura fresca o 0,7 g de levadura seca
Masa

  • Prefermento
  • 340 g de harina de fuerza de trigo
  • 120 g de leche
  • 2 huevos 
  • 80 g de azúcar (yo usé panela)
  • 15 g de levadura fresca o 5 g de levadura seca
  • 5 g de sal
  • 60 g de mantequilla
  • 14 g de agua de azahar 
  • Corteza de media naranja y medio limón
  • Canela
  • 20g de ron
Pasos a seguir:

    1. El día de antes vamos a preparar el prefermento y la infusión de leche.
Por un lado disolveremos la levadura en la leche, incorporaremos la harina y amasaremos un par de minutos hasta conseguir una masa homogénea que guardaremos en un bote hermético (sirve un tupper de rosca) hasta el día siguiente.



Por otro lado, vamos a hacer una infusión con la leche que usaremos en la masa (los 120g), para lo cual vamos a calentarla en un cazo junto con la corteza de los cítricos y la canela (media rama o en polvo a ojo). Herviremos 5 min y dejaremos enfriar hasta el día siguiente.Como durante la cocción una parte de la leche se habrá evaporado, en el momento de usarla, retiraremos la corteza y la canela (si es en rama) y completaremos lo que falte hasta los 120g con el agua de azahar y ron (o en su defecto más leche o agua).

    2. Al día siguiente sacamos el prefermento de la nevera que estará hinchado, esponjoso y con mucho aroma.
Mezclamos todos los ingredientes en un bol menos la mantequilla.
Iremos incorporando el agua poco a poco para no tener una masa demasiado líquida.




   
 3. Cuando mezclemos todos los ingredientes obtendremos de primeras una masa que se adhiere un poco; déjala reposar 10 min y después el amasado será más sencillo.
Vamos a amasar 5 min plegando la masa sobre si misma (igual que en la "masa 3 en 1") y haciéndola rodar sobre la mesa.




    4. Incorporamos la mantequilla en dados (tiene que estar blanda pero no derretida).
En este paso la masa se nos va a descontrolar, es un poco difícil de incorporar, pero nada más mezclarla dejaremos reposar la masa un par de minutos y seguiremos amasando otros 8-10 min hasta que tengamos una masa lisa y suave.
¡Paciencia! de primeras cuesta pero pasado el rato se consigue una masa homogénea.




  
  5. Colocamos nuestra masa en un bol y dejamos fermentar hasta que doble su volumen (el tiempo dependerá de la temperatura de vuestra casa).

    6. Pasamos la masa a la mesa, la desgasamos apretando de manera contundente con las manos.
Hacemos una bola y dejamos reposar tapada 15 min para que la masa se relaje y no se nos desgarre.


    7. Ahora vamos a darle forma de rosca, para lo cual podemos pinchar el centro de la bola con nuestros dedos e ir ensanchándola dándole la forma típica.
Dejamos fermentar una hora y media hasta que prácticamente doble su volumen.




    
8. Pincelamos con huevo batido la superficie y decoramos; yo usé coco rallado (aunque se tostó demasiado) y frutos secos naturales, aunque podéis también añadir unas rodajas de naranja fresca.

    9. Horneamos a 190ºC durante 25-30 min.




Relleno:

Una vez horneado y frío podéis rellenarlo a vuestro gusto; yo hice el típico relleno de nata montada pero sin azúcar.
Podéis usar el edulcorante que queráis que equivalga a 80 g de azúcar para 400ml de nata, e ir probándolo para rectificar de dulzor.
Podéis añadir también a la nata canela en polvo (riquísima!), cacao puro en polvo justo antes de que se monte la nata y obtendréis nata de trufa o simplemente disfrutarlo sin nada porque está tan rico y tiernecito que no necesita nada más.




Después de ver lo que contienen los comprados y ver como quedó hecho por alguien que era su primera vez y salió realmente exquisito (el roscón más rico que había probado)...
¿os animáis a sustituirlo este año? ;)

¡Felices y saludables fiestas!


*Anotaciones: Existen por internet muchas recetas con harina integral, diferentes versiones "fit"...la verdad es que para una vez al año que lo hago y por tanto solo es un trocito, prefiero no arriesgarme a hacer variaciones diferentes y disfrutar con moderación de un trocito de la versión que os muestro, y seguir con mi alimentación saludable el resto del año. Porque una persona que come saludable todos los días no se convierte en una persona insana por tomar un trocito de dulce un día puntual, y viceversa!