martes, 29 de enero de 2019

Seitán de legumbres




¡Muy buenas!

Me paso por aquí para publicaros la receta estrella del fin de semana pasado, ésta vez toca darle protagonismo a la proteína vegetal con un producto apto para veganos (y para todo aquel que se anime) con un añadido poco usual en la receta original del seitán.

Y hablo de algo tan sencillo como añadirle una mezcla de legumbres a la masa, convirtiéndolo en un producto mucho más nutritivo, no solo por los nutrientes que aportan las legumbres sino porque también añadimos proteína de buena calidad, a diferencia de lo que sería el gluten de trigo.
En este caso, y por la combinación de legumbres elegidas tenemos proteína completa (gracias a la soja y a los garbanzos).

La receta original es de Miriam; autora del blog de cocina mostaza y media, una auténtica visionaria de la cocina vegana. Os animo a visitar su blog o su instagram porque no tienen desperdicio. Así que lo primero darle las gracias y ahora nos ponemos manos a la obra con mi versión! Una fusión de su receta con la mía propia del blog.

Receta para aprox 6 raciones:


  • 50g de legumbres (yo usé 10g de lenteja roja, 25g de garbanzos y 20g de soja roja)
  • 100g de cebolla cruda
  • 15g de pisto (valdría también salsa de tomate con pimiento)
  • 1 Cda de levadura de cerveza (opcional pero añadimos más nutrientes)
  • 1 ajo fresco
  • Pimienta molida
  • 1 hojita de albahaca (no se aprecia pero dará vidilla al conjunto)
  • 30g de aceite de oliva virgen extra
  • 3 Cdas de salsa de soja (yo la de Lidl)
  • 100g de agua
  • 125g de gluten
Pasos a seguir:

  1. Dejamos nuestra mezcla de legumbres durante toda la noche en remojo cubiertas con suficiente agua.
  2. Al día siguiente desechamos el agua de las legumbres y las echamos en crudo en el vaso de la batidora junto con la cebolla, el pisto, la levadura de cerveza, el ajo, las especias y los líquidos. Todo salvo el gluten.
  3. Una vez triturado vertemos nuestra masa en un bol y añadimos el gluten mientras removemos con una cuchara.
  4. La mezcla irá cambiando de textura, y aunque seguirá siendo moldeable, cogerá más cuerpo.
  5. La cocemos al vapor durante 1h u 1h 30 min dándole la vuelta a mitad. Veréis que se oscurece y se endurece.
  6. Dejamos enfriar y ya podemos cortarla y congelarla en raciones para tenerlo listo cuando nos apetezca!


Es un seitán diferente al habitual, con una textura menos gomosa y con un sabor delicioso gracias a las legumbres y especias.
Nosotros lo salteamos junto con cebolla, calabaza y boniato. Añadiendo pimienta molida, ajo en polvo y una pizca de Ras al hanout. El seitán chupa los sabores y está increíble! Habrá que seguir experimentando con esta maravilla.





Podéis usar otra mezcla de legumbres, un solo tipo, variar las especias...sois libres de hacer vuestras propias versiones! La cocina es un sin fín de posibilidades.



domingo, 23 de diciembre de 2018

Crema de castañas




¡Buenos días de domingo!

Ya solo queda un día para la nochebuena y yo os traigo otra propuesta para acompañar platos; dulce y saludable.

Una rica crema de castañas.

Realmente no sabía si subir la "receta" porque en verdad son solo dos pasos. Pero es cierto que muchas veces desconocemos como hacer alguna preparación y por sencilla que sea siempre viene bien tener una orientación. O quizás si no fuese por la publicación tampoco se nos ocurrirían recetas que por sencillas que sean no las habríamos pensado.

Por eso hoy os traigo esta rica crema con un sabor dulcecito y cremoso.

¿Qué necesitamos?


  • Castañas
  • Bebida de avena (sin azúcar añadido)
Pasos a seguir

  1. Pelamos las castañas (no hace falta quitarles la piel interior si está muy pegada)
  2. Colocamos las castañas en un cazo con agua y hervimos hasta que estén blandas y se desprenda la piel.
  3. Pelamos las castañas por completo y las colocamos en el vaso de la batidora.
  4. Batimos junto con la bebida de avena hasta conseguir el espesor deseado. Lo ideal es ir añadiendo la bebida poco a poco.

¡Et voilà! Nuestra crema de castañas lista para usar.
No hace falta añadir azúcar porque ya la castaña al cocerse tiene un sabor más dulce, y al añadir la bebida de avena también le aportamos dulzor de forma natural.

Podríamos añadirle canela, cacao... lo que se os ocurra.

La guardáis en un bote hermético y os dudará aprox una semana en la nevera.

Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla en sustitución de una de estas cremas típicas a base de grasa y azúcar.

¡Felices fiestas a todos!


jueves, 20 de diciembre de 2018

Mermelada de frambuesa





¡Buenas tardes!

Estamos a un tiro de piedra de las Navidades y con ellas las temidas comidas de celebración.
Por ello os traigo un complemento saludable a lo que podría ser un postre Navideño como a cualquier otro del año.

La idea es ofreceros recetas saludables ricas, fáciles y con la menor cantidad posible de azúcar, que en el mejor de los casos no llevará, como esta mermelada tan resultona que os traigo hoy.

Puede que sea la receta más sencilla y rápida del blog, con que si os apetece probarla, que la excusa no sea el tiempo!
Sería también una opción ideal para tenerla en la nevera y añadir una cucharadita en un yogur natural sin azúcar, así le damos un toque de frambuesa.


Receta para aprox 1 vaso:


- 200 g de frambuesas
- 8 g de semillas de chía
- Opcional: edulcorante
Yo he usado stevia líquida; esta en concreto solo lleva extracto de stevia, no va mezclada con ningún otro edulcorante problemático.


Podéis hacer la receta con otras frutas, con las frambuesas al ser un poquitín ácidas yo le añadí un poquitín de edulcorante, pero se podría también añadir un dátil en el momento de batir la fruta (yo lo decidí ya tarde) o hacer mezcla de frutas.

He usado la cantidad equivalente a una cucharada de azúcar, que con este formato de stevia equivale a 16 gotitas.
Sigue teniendo ese toquecillo ácido pero con un ligero dulzor muy rico. 

Pasos a seguir:

  1. Batimos la fruta y la echamos a un cazo a fuego alto. Cuando comience a hervir bajamos el fuego al mínimo y removemos durante 5 min.
  2. Añadimos las semillas de chía (una vez hecha no se notan) y seguimos removiendo a buego bajo durante 10 min más. Comenzará a espesar; es cuestión de separarlo del fuego en el momento en que nos guste de espesor, pero hay que tener en cuenta que una vez enfría se espesa un poco más.
        Yo rellené un vasito pequeño y metí el resto en otro para usarla al día siguiente.





Si queremos hacer conserva de nuestra mermelada, es tan fácil como llenar un bote de cristal estando la mermelada muy caliente y dejarlo bien cerrado boca abajo para que se haga el vacío.
Podéis ver el (facilísimo) proceso en la receta de la conserva de tomate.

¡Y listo!

Así de fácil, no me digáis que no da gusto ver recetas tan sencillas.
Si queréis más cantidad simplemente es cuestión de doblar cantidades.

Y ya solo quedaría disfrutarla. Yo la he probado en un gofre (receta aquí) junto con mantequilla de cacahuete 100%. Es una mezcla espectacular!
Para la superficie de una gelatina tipo cheescake también está más que aprobada :)

Si os animáis a hacerla quiero ver donde la habéis puesto! podéis escribirme por aquí o etiquetarme en Instagram en mi cuenta personal.

La próxima receta también será un untable, y hasta aquí puedo leer! Que paséis unos buenos días.







jueves, 6 de diciembre de 2018

Tarta de queso




¡Muy buenos días!

Estamos ya a las puertas de un muy esperado y bien merecido puente, así que a una servidora desde esta tarde hasta el lunes por la mañana no le vais a ver el pelo salvo para subir alguna foto a mi instagram del viaje que tanto ansío.
Eso sí, el lunes en consulta volvemos a la normalidad pero mucho más descansada y relajada. Todo el mundo necesita desconectar ;)

No quería irme sin antes pasarme a dejaros la receta de esta tarta de queso que preparé el fin de semana pasado para el cumpleaños de mi padre.
La decisión de que receta hacer no fue nada complicada, os explicaré como fue:

- Papá ¿que quieres que te regale para tu cumpleaños?
- ¡Una tarta de queso!

Su tarta favorita, la pide siempre que vamos a algún sitio, la pide en sabor de helado...así que ahora tocaba buscar la receta y ponerme manos a la obra.
Nunca había hecho una, y por lo que ví en internet era coser y cantar, eso sí, azúcar y queso malo a porrón, así que había que versionarla un poquito ¿No creeis?si se hace, se hace bien.

Me sorprendió bastante que en todas las recetas se usase como base queso philadelphia, pero yo quería queso queso, así que me hice con queso brie que es tipo cremoso y pensé que podría ajustarse a lo que quería.
También puede usarse queso tipo camembert y similares, aunque de momento no me ha dado para probar más opciones.

Segundo ingrediente: el azúcar.

Actualmente no uso azúcar en mi recetas salvo que se necesite en una pequeña cantidad y no suponga una gran ingesta; siempre uso frutas maduras,  secas (dátiles) y a veces stevia líquida, pero al ser una receta nueva y no tener controlados los sabores y ser una tarta de queso, las frutas le iban a modificar el sabor, por lo que opté por usar sacarina en polvo, total, por usarlo una vez cada mil no hay problema alguno en dar sabor "artificial" a los alimentos.

Huevos camperos, buen queso, yogur natural ecológico, sin azúcar...¿Pinta bien verdad? pues fue un éxito! por eso me encuentro hoy aquí compartiendo con vosotros el comienzo de una saga de recetas "navideñas" aunque siempre recomiendo que para lo que es el postre de grandes cenas (como la del 24) son mejores opciones postres que no llenen tanto, para favorecer la digestión en estos días y no acabar con malestar.
Tenéis muchas opciones ya publicadas y otras que irán llegando, pero de momento vamos con nuestra tarta.



Ingredientes para un molde de aprox 20cm:

- 400g queso cremoso (yo queso Brie)
- 4 huevos camperos
- 1 Cda de harina (yo de avena integral)
- 1 yogur natural entero (yo ecológico carrefour)
- 9 sobrecitos de sacarina en polvo
- Ralladura de medio limón
- una pizca de vainilla (opcional)








Los pasos son batirlo todo junto y echarlo en un molde. ¡Más fácil imposible!

Yo lo horneé unos 15 min a 220ºC pero ir comprobando cuando esté cuajado porque cada horno es un mundo, y además el mío va bastante mal.
Cuando esté listo, apagamos el horno y dejamos la puerta un poco abierta para que la tarta no baje mucho, aunque es normal que baje.


¡Y listo!





Tenemos un postre riquísimo, tanto, que no necesita mermelada por encima porque el propio sabor del queso le da todo lo que necesita. Eso sí, es una tarta bastante contundente, daros cuenta que es todo queso y huevos, así que tenedlo en cuenta cuando queráis repetir y controlad las cantidades.

¡Nos vemos a la vuelta!






Y ya sabéis que si os animáis a hacerla me encanta ver todas vuestras creaciones :) podéis etiquetadme en instagram, en facebook, o incluso podéis contactarme para cualquier duda!